Estudios


De acuerdo con un informe de Ovum, a pesar de todo lo que se ha dicho sobre como las TI, y en particular ‘green IT’, pueden contribuir al crecimiento del negocio, los CIO no han sabido aprovecharlo.

En su reciente informe “Gestión de la sostenibilidad: una oportunidad para los CIO”, la consultora Ovum cita dos puntos importantes dentro de las TI que han sido ignorados por muchos CIO. El primero, es que “muchas iniciativas verdes pueden reducir los costes y aumentar el horizonte empresarial, en vez de reducirla”. En segundo lugar, es que “la tecnología juega un papel fundamental a la hora de apoyar estas prácticas”. Según Ovum, aquellos CIO que integren ese segundo punto, tienen la oportunidad de aumentar su perfil e incrementar el valor estratégico de su organización.

Según Warren Wilson, analista senior de Ovum, “no es posible escapar de green IT, tanto los consumidores, como los reguladores o los inversores, todos ellos quieren que las empresas adopten las tecnologías verdes en sus operaciones. “La mayoría de los CIO han mirado a la sostenibilidad a través de unas lentes muy estrechas, las del consumo de energía y de las emisiones de CO2, que están directamente vinculados a la informática y a las comunicaciones”, señala. “Lo que les falta es el papel crítico que las TI pueden jugar a la hora de apoyar prácticas verdes en toda la organización”.

Wilson aclara que las prácticas sostenibles no son algo que un negocio pueda simplemente definir, desplegar y luego olvidar. Cada departamento tiene procesos y problemas únicos que deben abordarse. Por ello, las soluciones deben ser seguidas y analizadas para asegurarse de que obtienen los resultados perseguidos, que éstos se mantienen en el tiempo y que pueden ser enviados a las autoridades de cumplimiento, reguladores, clientes e inversores, cuando sea necesario. “Si tenemos en cuenta que las empresas tendrán que calcular e informar, cada vez más, la huella de carbono de sus productos durante todo su ciclo de vida, el reto está en ampliar la gestión de la cadena de suministro (Supply Chain Management, SCM), alcanzando todas las etapas, tanto pasadas, como las materias primas de origen, como futuras, incluyendo la reutilización y el reciclado”, señala Wilson.

De acuerdo con el analista, “la selección, despliegue y gestión de soluciones ERP, BI o SCM es responsabilidad del CIO, por lo que la ampliación de estas soluciones para alcanzar la sostenibilidad debería ser también su responsabilidad. Pero hasta ahora, pocos han aceptado el reto”. Por ello, Wilson señala que aunque la mayoría de las organizaciones han comenzado a desarrollar iniciativas sostenibles, éstas se encuentran en las primeras etapas, por lo que queda un vacío que los CIO están en condiciones de llenar.

Fuente: Computerworld

Greenpeace denuncia que los centros de datos para almacenar servicios de ‘cloud computing’ triplicarán las emisiones a la atmósfera en 2020

La nube de datos virtual (o cloud computing) está generando una nube real de contaminación mientras Facebook, Apple y otras grandes compañías tecnológicas construyen inmensos centros de datos alimentados por carbón, según Greenpeace, que ha puesto de ejemplo dos nuevas instalaciones que la red social y el fabricante del iPhone construyen en los estados norteamericanos de Oregon y Carolina del Norte, respectivamente. La ONG pide a las empresas de Internet que “sean más cuidadosas y construyan con energías limpias”.

Cloud computing infographic

Según el informe publicado por la ONG , el consumo energético y emisiones de carbono provocados por el cloud computing son “más elevadas de lo que se creía”. El estudio se basa en datos del informe realizado por el grupo Smart 2020, publicado en 2008 y ligado a las proyecciones de emisiones de carbono publicadas por McKinsey. A éstas, Greenpeace ha añadido las que publica la Agencia de Protección ambiental de Estados Unidos. El resultado: en 2007 el consumo energético de la nube en Internet fue de 622.000 millones de kWh (kilovatios por hora), 1,3 veces más elevado del que sugiere el informe Smart 2020. La ONG calcula que en 2020 el consumo será de 1,963.000 millones de kWh, “lo que significa consumir más que Francia, Alemania, Canadá y Brasil juntos”.

Lo que antes se almacenaba en el disco duro del ordenador ahora se guarda en la ‘nube’ de Internet. Las grandes compañías del sector, además, han conquistado a millones de internautas con servicios y aplicaciones gratuitos alojados en la Red, que necesitan granjas de servidores masivos, que físicamente dan soporte a la “nube”. El fenómeno se conoce como cloud computing (en inglés). GrenPeace critica que estos grandes centros de almacenamiento de datos se estén construyendo con energías fósiles como el carbón, que no ayudan a frenar el cambio climático.

Apple, Facebook, Microsoft, Yahoo y Google tienen por lo menos algunos centros que dependen en gran medida de la energía del carbón, según Greenpeace. Barato y abundante, el carbón es el combustible más empleado en Estados Unidos, según la ONG, incluso en aquellas instalaciones que requieren una alta eficiencia energética , como estos de centros de datos.

La mayoría de las empresas denunciadas por GreenPeace se ha negado a dar detalles sobre la cuestión, informa Reuters, aunque aseguran que tiene en cuenta el medio ambiente en las decisiones empresariales y que buscan las eficiencia energética.

pdf_icon.jpg Descargar informe Make IT Green: Cloud Computing and its Contribution to Climate Change

Fuente: El País

Las nuevas tecnologías de la información y comunicación pueden ser un problema o una solución frente al cambio climático. Según la consultoría Gartner, el sector emite un 2% del total de emisiones de carbono, es decir un nivel equivalente a las emisiones del trasporte aéreo. Por su lado, McKinsey afirma que los sistemas y aplicaciones inteligentes pueden reducir las emisiones de C02 hasta un 15% para el año 2020. En estos momentos de crisis económica, medioambiental y social, los directores de sistemas de información (CIO) deben aprovechar las políticas de reducción de coste para eliminar las ineficiencias energéticas, disminuir el impacto ambiental de sus actividades e implementar políticas de Responsabilidad Social. Dentro de un mundo en cambio, es una oportunidad para ganar competitividad y prepararse para liderar la tercera revolución industrial basada en una economía de servicios y productos sostenibles.

Los profesionales de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) suelen explicar que las empresas tienen tres razones principales para implementar políticas de sostenibilidad. Primero, por convicción: Las organizaciones se componen de personas que actúan y piensan, creando una cultura corporativa basada en principios universales como el respeto de los derechos humanos y del medioambiente. Segundo, por interés: Los accionistas, trabajadores y los consumidores (stakeholders) exigen transparencia y compromiso de las empresas para garantizarles un beneficio mutuo a largo plazo con productos y servicios competitivos y sostenibles. Tercero, por obligación: Los ciudadanos y las ONG, cada vez más preocupados por la calidad de vida, presionan a los políticos para adoptar una legislación medioambiental estricta que tienen que implementar las empresas.

En el caso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC), el rumbo está cada vez más claro: las empresas que basen su competitividad en un uso inteligente de las TIC deberán ser medioambientalmente responsables o se arriesgan a quedarse fuera del mercado. En otras palabras, deberán incorporar políticas de sostenibilidad dentro de su propia estrategia, ya sea por convicción, interés u obligación.

El pasado 12 de diciembre de 2009 la Unión Europea aprobó un ambicioso plan de acción contra el cambio climático que la sitúa a la cabeza en la lucha contra el calentamiento global. El plan 20/20/201 busca reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en un 20% con respecto a los niveles de 1990; mejorar la eficiencia energética en un 20% y producir el 20% de la energía a partir de fuentes renovables. Las nuevas tecnologías juegan un doble papel en la consecución de estos objetivos:

… como parte de la problemática ambiental:

Las organizaciones tendrán que medir y reducir sus emisiones de C02 a través de un uso eficiente de la energía de los sistemas informáticos de las empresas. Según un informe de IBM, los gastos de electricidad y ventilación de estos sistemas representan casi el 50% del coste total de propiedad (total cost of ownership). El objetivo será de reducir drásticamente este consumo, a través de la eliminación de las ineficiencias energéticas, operativas y estructurales.

Según un informe de Gartner publicado en 2007, el sector de las nuevas tecnologías de la información y comunicación emite ya más de 2% del total de emisiones de carbono. Es decir un nivel equivalente a las emisiones del transporte aéreo, que entrará a partir del 2012 en el protocolo de Kioto de control y reducción de C02. Las empresas tienen varias maneras de adaptarse a este nuevo marco en función del impacto en su negocio, sus recursos y sus motivaciones. En los sectores altamente regulados, en estrecha relación con la administración pública (energía, construcción, bancos,..), las nuevas normas de contratación pública dan un peso cada vez más importante a las prácticas ambientales de sus proveedores. Al igual que la calidad hace unos años, será necesario informar y explicar las medidas implementadas en las organizaciones para seguir trabajando con grandes administraciones y empresas públicas, que representa más del 16% del PIB europeo. A medio plazo, otros sectores quedarán impactados por el efecto “reacción en cadena”.

Los propios fabricantes de electrónica están también bajo el escrutinio de los consumidores. Desde varios años, Greenpeace publica y actualiza un ranking4 del comportamiento ambiental de las principales empresas del sector. Los buenos alumnos: Nokia, Sony-Erricson, Toshiba. Los peores: Microsoft, Lenovo y Dell. Cada persona, como ejecutivo o simple ciudadano, puede ahora alinear de manera sencilla sus valores con los de las marcas que utiliza en su vida personal o profesional. Aplicando procedimientos organizativos estructurados, los CIO pueden exigir información clara sobre las políticas medioambientales y sociales de sus proveedores: IS0 14000, SA8000, reciclaje residuos, toxicidad, eficiencia energética…

Algunos de estos impactos ambientales tienen lugar a lo largo de la cadena de suministro que está detrás de los ordenadores o móviles que equipan nuestras oficinas: comienza en la República del Congo, país inmerso en una guerra civil trágica en la que se encuentra el 80% de las reservas de coltán, metal esencial en la fabricación de los circuitos impresos, y acaba en China, sumidero de los residuos electrónicos (e-waste) que desechan los países occidentales5. La mochila ecológica de los ordenadores de sobremesa, índice que mide el volumen de material necesario para su fabricación, es de más de 1.800 kg de materia prima: 1.500 kg de agua, 240 kg de combustible fósil y 22 kg de sustancias químicas, la mayoría altamente toxico. Son números que impresionan.

… como parte de la solución:

Por su parte, la consultoría McKinsey afirma que los sistemas y aplicaciones inteligentes pueden reducir las emisiones de C02 hasta un 15% para el año 2020. Bien utilizadas, las TIC son una herramienta potente para limitar la huella ecológica de las organizaciones. Una encuesta de la consultoría IDC realizada en 2008 a 460 directores de empresas europeas muestra que el 35% de estas organizaciones tiene ya implementadas un programa de Green IT y el 15% tiene previsto desarrollar esta estrategia en los próximos 24 meses. De media, estas compañías esperan un ahorro real del 15% en un año aplicando básicamente tres tipos de acciones. La virtualización, es decir la desmaterialización de procesos físicos a través del uso de la e-administración (facturas, recibos electrónicos) y servicios virtuales (banca, compras,…). La impresión verde, con la reducción del uso de las impresoras, promoción de la lectura y del almacenamiento electrónica de los documentos. Y, finalmente, el diseño y control inteligente de los edificios, incluyendo monitoring y mejora de los procesos de ventilación y calentamiento.

Dentro de su funcionamiento diario, las empresas generan una alta cantidad de C02 a través del uso del transporte, por avión, tren o carretera. Representa casi el 40% del total en España y sigue en crecimiento. Para afrontar esta situación, las nuevas tecnologías juegan de nuevo un papel esencial, a través del uso del teletrabajo y videoconferencias. Según Gartner, este tipo de reuniones virtuales alcanzará su clímax en los próximos tres años a causa de las políticas de reducción de costes económicos y ambientales. Permitirá reemplazar a 2 millones de billetes de avión anuales, lo que supondría que las empresas ahorraran unos 3.500 millones de dólares al año en partidas de viajes y desplazamientos y redujeran sus emisiones de C02 de manera proporcional. Esta es también una de las conclusiones extraídas del estudio de Climate Group en el que se destaca que algunos fenómenos como el teletrabajo, las videoconferencias, el comercio electrónico y, en general, cualquier innovación tecnológica que suponga sustituir productos físicos por virtuales, pueden aportar una reducción hasta el 6% del total de emisiones de C02 globales.

Finalmente, un empleado, como cualquier ciudadano, puede también participar de manera sencilla y práctica en ambientalizar sus oficinas9 a través de las siguientes buenas prácticas:

  • Consumir de manera responsable: Utilizar papel 100% reciclado y libre de cloro con certificación FSC; reducir su consumo usándolo por las dos caras; recuperar el tablón de anuncios y hacer circular los documentos en lugar de hacer copias individuales; utilizar material fungible reciclado, reutilizable y sin componentes peligrosos; llevar los equipos informáticos viejos a puntos de recogida especializados; evitar el uso de productos de usar y tirar.
  • Ahorrar energía: Elegir los equipos de menor consumo energético y desconectar los aparatos eléctricos por las noches (impresoras, fotocopiadoras, etc.); apagar el ordenador cuando no se use y utilizar salvapantallas negro; priorizar el uso de pequeños aparatos que funcionen sin pilas, como las calculadoras con energía solar.
  • Participar activamente: dar prioridad a proveedores que tengan políticas de responsabilidad social implementadas; sensibilizar y formar a su equipo en temas medioambientales; añadir objetivos de reducción de consumo de papel y energía en los indicadores de éxito (Key Performance Indicators) del departamento, colaborar en la recogida selectiva de materiales de oficina.

Todos ellos son pequeños gestos que permiten alcanzar grandes ahorros, ganar en competitividad y al mismo tiempo contribuir a implicar a toda la organización en un proceso de cambio gradual para adaptarse a la tercera revolución industrial, basada en una economía verde de productos y servicios sostenibles. Ya es hora de pasar a la acción, bien sea por convicción, interés u obligación.

Fuente: ECOticias

Greenpeace presentó la última versión de su ranking y destacó nuevamente los esfuerzos de la firma finlandesa.

La Guía de Compañías Electrónicas Más Verdes es un clásico de Greenpeace que felicita y condena a las empresas tecnológicas de acuerdo a su comportamiento ecológico. La última versión del listado fue presentada en el CES y vuelve a tener a Nokia como líder.

La compañía finlandesa obtuvo 7.3 puntos gracias a la reducción del uso de sustancias tóxicas, aunque la organización ecologista destacó que su gestión de la energía podría haber sido más eficiente.

En el segundo puesto del ranking aparece Sony Ericsson (6.9 puntos), felicitada por el tratamiento de las sustancias químicas tóxicas pero con algunos problemas vinculados al reciclaje.

Toshiba (5.3 puntos) completa el podio con una buena nota en la eliminación de contaminantes que le permitió escalar dos posiciones.

Las empresas tecnológicas con menor conciencia ecológica, en cambio, han sido Nintendo (1.4 puntos) y Microsoft (2.4).

Esta es la última versión del ranking de las compañías electrónicas más verdes según Greenpeace:

  1. Nokia (7,3)
  2. Sony Ericcson (6,9)
  3.  Toshiba (5,3)
  4. Philips (5,3)
  5. Apple (5,1)
  6. LG Electronics (5,1)
  7. Sony (5,1)
  8. Motorola (5,1)
  9. Samsung (5,1)
  10. Panasonic (4,9)
  11. HP  (4,7)
  12. Acer (4,5)
  13. Sharp (4,5)
  14. Dell (3,9)
  15. Fujitsu (3,5)
  16. Lenovo (2,5)
  17. Microsoft (2,4)
  18. Nintendo (1,5)

Fuente: Silicon News

El factor “eco” pesa cada vez más también en IT. Cómo es la realidad en los mercados de la región. Quiénes lideran el sector en el intento a reducir su impronta ambiental.

La Cumbre de Copenhague concentra en estos días el anhelo global de frenar el cambio climático. Parte de la solución pasará por reducir el impacto ambiental, también para la industria tecnológica. Para ilustrar el problema, un ejemplo del año 1999: un estudio de la agencia para la seguridad de los Estados Unidos estimó que, un año antes, un total de 20,6 millones de PCs habían quedado obsoletas. Sólo un 14% fue reciclado o revendido.

Hoy, particularmente para los fabricantes de dispositivos, el “ser verde” es un reclamo que llega con más fuerza desde el lado del cliente. Fernando Belfort, Research Analyst TIC Latin America de Frost & Sullivan, recuerda que la tendencia fue impulsada por la legislación en Estados Unidos y Europa. No obstante, América latina aún estaría en la etapa de adopción del estándar.

Para que un dispositivo sea denominado eco-friendly (amigable con el medioambiente) – según AOC, la empresa de tecnología de visualización de alta definición para monitores- debe cumplir con los siguientes criterios: debe haber sido producido con materiales libre de contaminantes; tener un bajo consumo de energía; basarse sobre un uso de procesos bajos en consumo de energía en su producción; tener capacidad a ser reciclado por completo o parcialmente después de su vida útil; presentar métodos de empaque y diseño amigable con el medio ambiente.

La propuesta

Una encuesta encargada por Lexmark International a la empresa de estudios de mercado Ipsos y realizada en un universo de 10.000 personas de 21 países, indica que una actitud ecológicamente responsable por parte de los fabricantes ejerce una gran influencia en la decisión de compra. El 84% de los encuestados afirmó estar más dispuestos a comprar productos de una marca preocupada por el reciclaje.

En la Argentina, el concepto aterrizó con fuerza. Varios son los dispositivos tecnológicos con características eco-friendly que se pueden encontrar en el mercado. Salvador Crespo, director Regional de AOC, cuenta su caso: “El lanzamiento de productos ecológicos es una tendencia a nivel mundial. Los usuarios ya están tomando conciencia de que el concepto Green es una ventaja para la preservación del medio ambiente y es por ello que prefieren comprar un dispositivo con estas características. Esto se refleja en las ventas, donde los monitores eco-friendly representan el 16% sobre el volumen total de ventas de la compañía”.

La empresa de monitores comenzó a comercializar una línea de productos ecológica. Entre ellos se encuentra el modelo 2036S de la Serie 36. Cuenta con una pantalla de 20″ denominado Bio Contraste (60.000:1) y está hecho con alrededor del 25% de plástico reciclable y tecnología iBright. Esta reduce el uso de mercurio y permite ahorrar energía al ser lámparas de luz fluorescente de cátodo frío (CCFL, por sus siglas en inglés). Además, los equipos presentan funciones como Power Saving y Power-Off Timer y ayudan a ahorrar hasta un 50% de energía, ya que apagan el monitor automáticamente cuando no se está usando. Desde la empresa adelantan que, antes de que termine el año, llegarán el modelo 2330V, un monitor Full HD de 23″. Para comienzos de 2010 aterrisarían el 936SW, de 19″, y el 2236VW, de 22″.

Onda verde

Por su parte, el estudio “Green IT en América Latina” desarrollado por IDC, llega a la conclusión que casi el 70% de las empresas en América latina considera importante hacer un esfuerzo para reducir el impacto que tienen sus operaciones en el medio ambiente. Por otro lado, “el 49% de las firmas encuestadas cree que la conciencia ambiental del proveedor de IT influye considerablemente en el proceso de decisión de compra”.

En respuesta a la tendencia, desde 2007, el 80% de los productos nuevo que Xerox lanza al mercado cumple con los requerimientos de la norma Energy Star, establecida por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos de América (EPA), informan desde la empresa de hardware. “El uso del papel en impresión es el área de mayor preocupación ecológica. Por ejemplo, la cantidad de energía necesaria para producir una sola hoja de papel es diez veces mayor a la que se necesita para imprimir sobre ella”, considera Federico Otzet, gerente de Marketing de la división Office para Xerox Latinoamérica Sur. La compañía introdujo las impresoras de tinta sólida. La tecnología produce un 90% menos de desperdicios que las impresoras láser. Según datos de la firma, el resultado es que después de 100.000 impresiones un dispositivo láser produce 72 kilogramos de desperdicios, mientras que una impresora de tinta sólida genera dos kilogramos.

Motorola es otra de las empresas que cuenta con prácticas verdes. “El desarrollo de materiales no contaminantes para celulares avanzó a tal punto que hoy no representa impedimento a la hora de incluir las más avanzadas tecnologías”, explica Ralf Stankevicius, gerente de Servicios para LATAM Cono Sur de Motorola.

La marca incorporó a su porfolio el MOTO W233, un celular verde por ser de carbono neutro y estar fabricado con material de botellas de plástico recicladas. Además, en los próximos días llega a nivel local el MOTO A45 ECO, que presenta las mismas características. “El tamaño del embalaje del teléfono se ha reducido en un 22% y el material incluido en la caja se ha impreso en un 100% sobre papel reciclado”, comenta el gerente.

El paso siguiente

Si bien no hay datos precisos y oficiales en cuanto a la comercialización de este tipo de productos a nivel local, todos los consultados consideran que tenderán a masificarse en el corto y mediano plazo. “Hay tres factores para ello. El primero es que los fabricantes se comprometan con la preservación del medio ambiente, diseñando y fabricando cada vez más productos con la mayor cantidad de componentes green. En segundo lugar, que desde las industrias de materias primas puedan fabricarse más partes que no dañen el medio ambiente y, por último, que los gobiernos elaboren planes de educación comunicación eficientes para concientizar a la humanidad de las ventajas de cuidar el medio ambiente”, resume Crespo.

En la misma sintonía, Otzet opina:“Todavía se trata de algo muy novedoso. Pero crece la conciencia”. Belfort agrega: “Con los precios del petróleo cada vez más altos y el costo de la energía, incluso los que tienen poca preocupación por el medio ambiente se verán obligados a ir eco-friendly”.

Eco ranking

El creciente interés por el “factor eco” se refleja en la importancia que las empresas de dispositivos le confieren a los rankings medioambientales. Entre los más esperados -y temidos- está el de Greenpeace. El listado presenta a las diez empresas líderes en tecnología que califican como las más verdes a nivel mundial. Para 2009, las elegidas fueron:

  1. Nokia: lidera con 7,5 puntos por su programa de recolección voluntaria de residuos en 84 países. Desde 2005 comercializa modelos sin PVC y aspira, para 2010, a que los nuevos no contengan compuestos bromados ni clorados, ni trióxido de antimonio.
  2. Samsung: desde 2007, los nuevos modelos de pantallas LCD no contienen PVC. Además, sus celulares son fabricados sin retardantes de llama bromados (BFR por sus siglas en inglés).
  3. Sony Ericsson: sus productos no contiene PVC y la empresa prohibió el uso de antimonio, el berilio y los ftalatos en los modelos comercializados desde enero de 2008.
  4. LG Electronics: lanzó nuevos modelos de celulares con carcasas, embalajes y los principales circuitos impresos sin halógenos. Entre otras acciones, apoya el principio de Responsabilidad Individual del Productor.
  5. Toshiba: desde 2008 fabrica televisores que cumplen los requisitos de la norma Energy Star. También lanzó tres modelos de portátiles con placas base sin retardantes de llama bromados y productos certificados con la marca EcoMark sin PVC.
  6. Motorola: sube del 8º al 6º puesto por informar que el 15% de la energía que compra es de fuentes renovables y su objetivo es aumentarla hasta el 20% en 2010.
  7. Philips: cae del 4º al 7º puesto, aunque tiene buenos resultados tanto en los criterios sobre sustancias tóxicas como en los energéticos.
  8. Sharp: sube del 9º al 8º, al mejorar la eficiencia energética de sus productos y por vender modelos de televisores LCD y módulos solares sin PVC (excepto accesorios).
  9. Acer: sube dos puestos, progresando en la eliminación gradual de sustancias peligrosas en pantallas y por vender 16 modelos de monitores sin PVC ni retardantes de llama bromados (BFR).
  10. Panasonic: sube dos puestos por mejorar la eficiencia energética y por ofrecer productos sin PVC; incluyendo reproductores y grabadores de DVD, sistemas de cine en casa, vídeos y equipos de iluminación.

Fuente: InfoTechnology

El potencial de las tecnologías de información y comunicación para conseguir un mundo más verde es muy elevado. Según las estimaciones de IDC, al menos 5.800 millones de toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera podrían ahorrarse hacia 2020 si se implementase el uso de las TIC como paliativo a la contaminación.

La consultora ha aprovechado la celebración en Copenhague de la Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático para presentar las conclusiones de su estudio sobre las TIC y el medioambiente y las posibilidades que surgen de esta unión.

Algunos países ya lo están haciendo especialmente bien, según ha destacado la consultora en su primer ranking sobre aplicación de las nuevas tecnologías y resultados. Japón es el alumno más aventajado de esta clase, consiguiendo alzarse con la primera posición del listado.

Japón recibe el puesto top por ser capaz de equilibrar la emisión de CO2 y su uso con su PIB, su red de transporte, sus infraestructuras y sus inversiones en TIC, para establecer una economía y un entorno sostenibles“, explica el vicepresidente senior de Infraestructura de Empresa, Consumo e Investigación en Telecomunicaciones de IDC, Vernon Turner.

A Japón le siguen en los puestos de honor Estados Unidos (2º), Brasil (3º), Francia (4º) y Alemania (5º), que son los países que consiguen una mayor eficiencia en emisiones gracias al aprovechamiento de las nuevas tecnologías.

Fuente: Silicon News

Hasta 5,8 millones de toneladas de CO2 se podrían eliminar hasta el año 2020 si se utilizaran las ‘green IT’ o TI sostenibles. Así lo asevera un estudio de IDC que la consultora presentará ante las Naciones Unidas en la “Conferencia sobre el Cambio Climático” en Copenhague el 10 de diciembre.

IDC ha calculado la cantidad de gas de efecto invernadero que podría reducirse gracias al uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Los resultados completos del estudio que ha realizado la consultora, que incluye un Índice de sostenibilidad de las TIC sobre cómo las naciones del G-20 pueden utilizar las TIC para reducir sus emisiones de CO2, se darán a conocer en una conferencia de prensa en Copenhague el 10 de diciembre.

Según los cálculos de IDC, 5,8 millones de toneladas de las emisiones de CO2 podrían ser eliminados para el año 2020 a través del uso de las 17 tecnologías más esenciales en los cuatro sectores económicos más importantes: la generación y distribución de energía, el transporte, los edificios y la industria. Esta estimación sólo representa el potencial de reducción de estos gases de las naciones del G-20, por lo que podrían ser mayores las disminuciones si más países utilizan este tipo de soluciones.

IDC quiere brindar la posibilidad de compartir con el G-20 un mapa de ruta clara para mejorar la gestión energética mediante la utilización de las TIC, especialmente en el centro de datos y las infraestructuras de comunicación. Su expectativa es que el Índice de sostenibilidad de las TIC sea referencia a nivel global. Asimismo, está diseñado para ayudar al CIO a entender el papel de la tecnología como un medio para hacer frente a los retos y oportunidades de la energía, el medio ambiente, y los requisitos de sostenibilidad.

Fuente: ComputerWorld

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