enero 2009


En los últimos tiempos, existe una creciente conciencia sobre aspectos como la sostenibilidad, el respeto por el medio ambiente y el cambio climático, y la tecnología, y, por ende, el canal de distribución, no deben permanecer ajenos a esta tendencia al alza. No en vano, como refleja un estudio publicado por Consumer Electronics Association, a la hora de adquirir y utilizar dispositivos electrónicos, los usuarios prefieren cada vez más aquellos que son respetuosos con el medio ambiente; incluso aunque tengan que pagar más por ellos.

La informática verde o green IT es un tema de actualidad, no sólo desde el punto de vista medioambiental, sino también por el ahorro de costes asociados a las tecnologías eco-responsables. En este sentido, los costes energéticos están impactando en las compañías, por lo que si éstas pueden reducir el consumo de sus equipos de TI lo harán en muchos casos movidos más por razones económicas que por ecología. “Las soluciones verdes están todavía formuladas en función de las necesidades de negocio, como una evolución lógica a los requerimientos del mercado. Sin embargo, la sostenibilidad debería ser una obligación moral para todos”, expresa Eduardo Martínez, director general de Informática Megasur.

Go greenEn cualquier caso, el sector de las Tecnologías de la Información está bastante concienciado con el concepto green IT y, en general, cada vez más distribuidores están avanzando, en mayor o menor grado, hacia una oferta cada vez más respetuosa con el medio ambiente en línea con la demanda que existe actualmente el mercado. Es más, en palabras de Antonio Gracia, director de marketing de GTI, “nosotros lo vemos como un factor que va tomando importancia y que sin duda se coloca en la balanza de los valores positivos cuando se estudia y sopesa a fondo un acuerdo de distribución”.

El green IT como elemento decisorio

Efectivamente, el que un fabricante apueste o no por el green IT es un factor más a tener en cuenta a la hora de comercializar sus soluciones, aunque hoy día no podemos decir que sea decisivo para su venta. Además, como explica Eduardo Martínez de Megasur, “la estructura de comercialización en la que nos movemos no nos permite controlar de manera total las acciones de cada una de las empresas con las que colaboramos. Aunque sí es cierto que en Megasur estamos orgullosos de trabajar con compañías “verdes” como Intel o HP”.

A la hora de adquirir soluciones, se puede decir que la informática verde se está convirtiendo en algo a tener muy en cuenta por parte de los potenciales consumidores, ya que suponen una ventaja para el usuario, lo que significa un acicate a la compra y una mayor satisfacción postventa, si bien hoy día aún prima el factor precio. Según el director general de Megasur, “las soluciones verdes se ven como un elemento colateral pero no determinante en la elección de compra. Cuando consigamos una buena relación ecología-calidad-precio, toda la cadena de comercialización se verá beneficiada”.

Es especialmente entre las grandes compañías donde prima esta demanda, que por temas de responsabilidad corporativa, política y filosofía de empresa, están incorporando prácticas respetuosas con el medio ambiente en diferentes aspectos, como el reciclado de equipos de oficina, reciclaje de papel y de fungibles, hasta en la adquisición de equipos y soluciones tecnológicas inteligentes y más eficientes energéticamente. Ante esta realidad, Antonio Gracia de GTI señala que “el canal de distribución ha de estar preparado para dar respuesta a estos clientes, a través una oferta competitiva”.

Por su parte, Sebastián Pascual, director de Marketing Broadline de Tech Data España, es de la idea de que “el canal será el primero en demandar con preferencia este tipo de soluciones, porque se venden mejor y son más avanzadas y respetuosas con el medioambiente”. “Pero aún es un fenómeno incipiente, y por el momento no es un elemento preferente, pero, sin duda, lo será en el futuro”, añade.

Los mayoristas piensan en verde

Ya a nivel canal, como prescriptores de soluciones tecnológicas, los mayoristas también deben dar ejemplo y tener en cuenta estos principios ecológicos también a la hora de gestionar sus propios recursos y herramientas de trabajo internas. En este sentido, el responsable de GTI comenta que el reciclaje, tanto de equipos como de material obsoleto y papel; la adquisición de productos de bajo consumo; la apuesta por el formato digital y el ahorro en consumibles, son algunas normas que la empresa respeta desde hace años. “Todas las medidas, ideas o iniciativas que puedan surgir para mejorar nuestros procesos o hábitos y adaptarlos más y mejor a una política medioambiental sostenible nos parecerán interesantes”, apunta Antonio Gracia.

green it

Por lo que respecta a Megasur, además de desarrollar el llamado Punto Verde en su red de franquicias Dynos como iniciativa propia, acción que se traduce en animar al consumidor a reciclar los productos informáticos que no necesita, recientemente el mayorista se ha convertido en la única empresa en España que participa de manera independiente en el Convenio Marco de gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), por el que la empresa se compromete a la recogida selectiva de los residuos y a la gestión ecológica de los mismos. “La prioridad de Megasur es complacer al consumidor en todos los aspectos, y la informática verde constituye uno más de nuestros objetivos. Por lo pronto, estamos cumpliendo nuestro compromiso con la gestión de residuos, considerándolo como una obligación para preservar el medio ambiente”, concluye Eduardo Martínez.

Por último, Sebastián Pascual afirma que “desde Tech Data, a través del departamento de informática, estamos implementando productos y soluciones cada vez más ecológicos, como no puede ser de otra manera”.Y concluye diciendo que, “tanto los gobiernos como los actores del mercado, sobre todo los fabricantes, deben ser conscientes de que, si bien todavía no lo es, la tecnología ecológica es el futuro. Como mayorista de referencia en España, lo que puedo asegurar es que Tech Data trabajará también con esta dirección”.

Fuente: DealerWorld

La “Encuesta sobre el Ciclo de Vida de los Equipos Informáticos” de Capgemini se propone establecer la manera por la que responden los asociados de Capgemini a los cambios medioambientales, no sólo internamente sino también durante la totalidad del ciclo de vida de un producto; es decir, desde su fabricación hasta su eliminación como desechos.

Los asociados encuestados fueron EMC, Google, IBM, HP y Sun Microsystems. Intel aportó valiosos elementos que permiten comprender esta problemática, a pesar de no haber sido sometida a evaluación.

Environmental Leadership

El entorno

Gartner, una de las principales firmas analistas de la industria global de tecnologías de la información (TI), afirma que esta industria es responsable del 2% de las emisiones globales de CO2, el equivalente de las emisiones de la industria de aviación. La presión pública y comercial llevará a este sector a reducir, o a justificar, su huella de carbono.

A su vez, los órganos legislativos europeos continúan creando mayor legislación para el ámbito de la sostenibilidad:

  • Directiva sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).
  • Directiva sobre restricciones en el uso de sustancias peligrosas en equipos eléctricos y electrónicos (RoHS).
  • Reglamento de registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias y preparados químicos (REACH).
  • Proyecto de ley sobre el cambio climático, actualmente en proceso de aprobación en el Parlamento del Reino Unido.

Observaciones

El impacto medioambiental que potencialmente puede ejercer el sector de TI lleva ya tiempo en tela de juicio, lo que ha provocado que los grandes fabricantes estén desplegando tentativas activas para limitar este impacto.

La “Encuesta sobre el Ciclo de Vida de los Equipos Informáticos” de Capgemini presenta una serie de observaciones clave sobre la manera en la que la industria pretende limitar su huella de carbono:

  • Ejercer un control global de la sostenibilidad. Las perspectivas de los fabricantes van más allá de concentrarse en la sostenibilidad interna. Su deseo pasa por incorporar aquello que sucede antes de la producción, durante el proceso de entrega y al final de la vida del producto; es decir, desde su fabricación hasta su eliminación como desechos.
  • Medidas concretas para respetar el medio ambiente. Las empresas están adoptando un abanico de iniciativas destinadas a permitirles ser más respetuosas con el medio ambiente. Algunas de ellas son la reutilización de materiales, el reciclaje de residuos, la utilización de energías renovables y la recuperación de los embalajes después de su retirada.
  • La industria de TI, a la cabeza en reducción de emisiones. Las empresas de TI se encuentran entre los líderes en materia de reducción de CO2 y energía verde.
  • Comprender los efectos de la sostenibilidad en el negocio. Las empresas sienten una necesidad cada vez más imperiosa de demostrar a los clientes sus credenciales verdes, con vistas a incrementar sus ingresos.
  • Dificultades para adaptar los procesos de sostenibilidad. La mayoría de los asociados encuestados destacaron las dificultades que entraña, por una parte, ampliar sus propios procesos verdes y de sostenibilidad a toda la cadena de suministro. La razón principal es la complejidad de la logística de externalización, además del esbozo de una métrica verde significativa para sus operaciones de logística.
  • Reducir la huella de carbono en otros sectores. A pesar del impacto positivo de las iniciativas verdes, se espera un crecimiento de la huella de carbono de la industria de TI. Sin embargo, si estas iniciativas posibilitan una mayor reducción de la huella de carbono en otras industrias, se deberían considerar algo positivo.
  • El gasto energético conducirá a la renovación tecnológica. A medida que aumenten los costes de la energía y la refrigeración, y que los servidores hagan un uso más eficiente de la electricidad, resultará más fácil la justificación comercial de una renovación más frecuente de la tecnología.
  • Establecer una unidad de medición para el impacto ambiental de los productos. Hay poco consenso dentro de la industria acerca de la mejor manera de medir el impacto de la totalidad del ciclo de vida de sus productos en el medio ambiente. No obstante, el sector está ansioso por contar con una métrica que abarque todo el ciclo de vida de sus productos.
  • Poca coherencia en estrategias para la utilización de recursos. Las empresas de hardware miden, informan y establecen sus objetivos en materia de utilización de recursos de manera poco coherente.

Debido a la ausencia de una escala estándar que permita medir y comparar a los fabricantes de infraestructura, la encuesta de Capgemini supone una referencia útil para comentar y medir la sostenibilidad de la TI.

Conclusiones

Es necesario que los fabricantes de hardware tengan una mejor comprensión de sus operaciones de transporte y logística. Además, la industria debe acuñar una métrica estándar, consensuada y exhaustiva que permita hacer un balance del impacto medioambiental de la superficie de fábrica frente a la superficie de centro de datos.

Algunas empresas han respondido promocionando mensajes de marketing destinados a que las consideren “respetuosas del medio ambiente”, pero más que pasar por el “túnel de lavado verde”, necesitan concentrarse en la sostenibilidad “interna” e ir más allá.

Es necesario que las empresas comiencen a considerar el ciclo de vida del producto que se compra. No se trata tan sólo del rendimiento del servidor en el día, sino de cómo se fabrica el producto, de cuánta distancia ha viajado y de la actitud del proveedor hacia el reciclaje.

Las empresas deben estudiar la posibilidad de adquirir eficiencias de energía mediante el uso de tecnologías emergentes que aporten beneficios en torno a la reducción de la huella de carbono. Algunos ejemplos son:

  • La “informática en las nubes” (cloud computing). Consiste en la utilización de la capacidad de procesamiento y almacenamiento de servidores y ordenadores repartidos por todo el mundo y unidos entre sí a través de Internet.
  • El software como servicio (software-as-a-service). Se trata de un modelo en el que el cliente tiene el sistema hospedado en la compañía de TI.
  • El teletrabajo o trabajo móvil (home / mobile working).

El aporte de eficiencia a la infraestructura de TI no debería constituir una tarea independiente o a expensas de la empresa, sino que se debería incorporar a escala global de toda la compañía.

Fuente: Expansión