mayo 2008


Los aspectos medioambientales están aumentando su presencia en las agendas de los principales gestores de las empresas. No en vano, el 48% de las 124 compañías europeas encuestadas en el informe de Forrester, “Tapping buyers growing interest in green IT”, destaca la importancia de estos temas a la hora de planificar las operaciones de TI de sus organizaciones. Sin embargo, los analistas están admitiendo que actualmente hay más palabras que hechos en torno al llamado “Green Computing”, quedando las estrategias de negocio orientadas a aspectos medioambientales ahogadas por la inercia. Pero también avisan que cada vez será un tema más importante a tener en cuenta en la estrategia de una compañía.

Y así debe ser teniendo en cuenta que para 2020, España, por ejemplo, tendrá que duplicar el nivel de energía renovable, esto es, producir el 20% de su energía con el sol, el viento, el agua o la materia orgánica, y recortar sus emisiones de dióxido de carbono un 10 por ciento respecto a 2005, según el Plan Energético presentado por la Comisión Europea. Actualmente, España produce el 8% de energía renovable y ha incrementado su producción de dióxido de carbono hasta un 45%.

Sin embargo, un estudio del Economist Intelligence Unit (EIU), patrocinado por IBM, denuncia que son pocas las empresas que tienen en mente implementar una política de Green Computing. Un 42% de los 213 ejecutivos encuestados por el EIU no monitorizan el impacto energético de sus inversiones tecnológicas, y más de la mitad no mide el impacto medioambiental del uso que hace de sus TI.

Además, en aquellas compañías que tienen un responsable de reducir las emisiones de carbono, sólo el 45% posee un programa para disminuir dichos niveles, aunque no incluyen objetivos específicos a cumplir. Y con respecto a los criterios establecidos para comprar equipamiento informático predomina la fiabilidad, precio y soporte post-venta, aunque el 13% de los encuestados ha afirmado que la eficiencia energética comienza a ser una prioridad.

Así lo constata también, Mark Bregman, vicepresidente ejecutivo y director de tecnología de Symantec, que al hilo del reciente estudio que Symantec ha realizado sobre Centros de Datos Ecológicos, señala que “las conclusiones del informe indican que los ahorros de costes y las presiones empresariales constantes para mantener los resultados y para cumplir con los cada vez mayores acuerdos para niveles de servicio son las principales razones para implementar unas estrategias diseñadas para cuidar el medio ambiente.”

Y es que según Symantec cerca de tres cuartos de los entrevistados – gestores de centros de datos de grandes instituciones del sector público y de empresas pertenecientes al listado Global 2000-, afirman su interés para adoptar una iniciativa medioambientalmente aceptable en sus centros de datos. Sin embargo, tan sólo uno de cada siete ha logrado éxito en este campo, lo que muestra un gran contraste entre el interés suscitado y la ejecución de los planes.

Fuente: Computing 

La Comisión Europea ha adoptado una comunicación en la que se especifica el papel que deberían desempeñar las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) por lo que respecta a mejorar la eficiencia energética y reducir la huella de carbono de Europa. Se presta gran atención a la necesidad de reforzar la investigación sobre las TIC con objeto de mejorar la eficiencia de los componentes informáticos, así como las redes de suministro energético, los hogares, los edificios y los sistemas de alumbrado de Europa.

Esta comunicación, titulada “Addressing the challenge of energy efficiency through Information and Communication Technologies” (Afrontar el reto de la eficiencia energética mediante las tecnologías de la información y las comunicaciones), sigue la línea del objetivo global de la Unión Europea de transformarse en una economía de gran eficiencia energética y de bajas emisiones de carbono. Para ello es imprescindible disociar la continuidad del crecimiento económico y el consumo de energía. Se calcula que, si no varía nada, el consumo energético de la UE habrá aumentado en un 25% de aquí a 2012, lo que acarrea un incremento sustancial de las emisiones de gases de efecto invernadero.

“Pero diversos avances ofrecen la posibilidad de modernizar la economía europea y avanzar hacia un futuro en el que la tecnología y la sociedad estarán en sintonía con las nuevas necesidades y en el que la innovación dará lugar a nuevas oportunidades”, según la Comisión. “Las TIC no sólo mejorarán la eficiencia energética y contrarrestarán el cambio climático, sino que también promoverán el desarrollo de un gran mercado vanguardista de tecnologías de gran eficiencia energética y basadas en TIC que impulsarán la competitividad de la industria europea y crearán nuevas oportunidades de negocio.”

Para poner en marcha este proceso, la Comisión insta a investigar formas de mejorar la eficiencia energética en varias áreas específicas, empezando por las propias TIC.

La industria de las TIC se encuentra en una posición extraordinaria para asumir el liderazgo por lo que respecta a reducir su huella, […] siendo la primera en encontrar y crear soluciones eficaces que sirvan de ejemplo para otros sectores socioeconómicos”, se lee en la comunicación. Así pues, la investigación debería centrarse en nuevas tecnologías y aplicaciones de TIC que posean un gran potencial de eficiencia energética, así como en reducir la intensidad energética de las tecnologías y los componentes de TIC actuales, incluidas las pantallas de ordenador y la electrónica de potencia.

En el documento de la Comisión también se hace hincapié en que el sector de las TIC se esfuerce para gestionar mejor la red de suministro energético de Europa. El sector de la transformación de energía, dominado por la generación de electricidad, consume alrededor de un tercio del total de la energía primaria. Para lograr ahorros energéticos, la investigación deberá concentrarse en disciplinas transversales como los componentes de maquinaria, el seguimiento y el control, la gestión de sistemas complejos de potencia, la tecnología de contadores inteligentes y la generación distribuida. La Comisión sugiere que este esfuerzo venga respaldado por un intercambio de buenas prácticas y pruebas piloto a gran escala relativas a los sistemas de generación distribuida basados en TIC.

Por lo que respecta a alcanzar estas metas de investigación, desempeñarán un papel fundamental el Séptimo Programa Marco y los programas nacionales de investigación, según la Comisión. Asimismo, se recomienda brindar apoyo para poner en práctica los resultados de esta investigación a través de programas nacionales y regionales, el Programa para la Innovación y la Competitividad de la UE y otros programas en marcha pertinentes.

Para leer la comunicación íntegra, consulte:
http://ec.europa.eu/information_society/newsroom/cf/itemdetail.cfm?item_id=4101

Fuente: Cordis

Forrester ha presentado los resultados de un sondeo en el que han participado 738 compañías de más de doce países y cuyo propósito era evaluar los niveles de concienciación sobre la importancia de las TI verdes (green IT) y su adopción en los entornos corporativos.

Según esta investigación, el 45% de las empresas encuestadas está creando e incluso implementando ya un plan de green IT, un 5% más que el año pasado, de acuerdo con los datos de Forrester. Además, un 50% aplica criterios ecológicos en sus procesos de compra TI y cuatro de cada cinco compañías han puesto en marcha programas de reciclado de equipamiento tecnológico.

El estudio señala que las empresas europeas suelen estar más motivadas en este tipo de estrategias por cuestiones de más abstractas y éticas -p.e. conciencia ecológica, imagen, etc.- que sus homólogas estadounidenses, cuyos principales objetivos con la implementación de las TI verdes suelen ser más prácticos, como el recorte de costes. En cualquier caso, sea cual sea la meta perseguida, la consultora aconseja a las organizaciones crear planes de acción green IT que detallen objetivos, prioridades y acciones para conseguirlos.

Christopher Mines, vicepresidente de Forrester, subraya en el estudio que las TI verdes pueden representar para los responsables y departamentos TI un medio de ganar influencia estratégica en sus empresas, al permitirles convertirse en los posibilitadores de la reducción del impacto medioambiental de otras áreas de negocio, más allá de la infraestructura tecnológica por sí misma.

Fuente: NetworkWorld

Según un estudio, de 2010 a 2015 las TI serán responsables del 50% de la electricidad consumida

En la actualidad existen 1.000 millones de usuarios conectados a la Red y los dispositivos van creciendo. Sin dejar de ver los avances culturales y tecnológicos que esto supone, los expertos advierten de un hecho al que hay que enfrentarse de manera inminente: los gastos de electricidad se disparan, esto contribuye además al temido incremento de las temperaturas y el calentamiento global.

Según estudios de Gartner, en 2008, el 50% de los servidores tendrán problemas de refrigeración y en un plazo de dos a siete años las facturas de energía por el uso de las TI, que ahora suponen un 10%, alcanzarán el 50%. Si no se toman medidas a corto plazo, el coste de energético de los equipos superará, tres años después de su compra, el gasto invertido en su adquisición.

Fuente: ComputerWorld

Muchas organizaciones afirman estar comprometidas con la implantación de tecnologías verdes, sin embargo, el nivel de ‘verde’ depende en gran parte de lo que cada una de ellas entienda por este color y además varía en cada compañía, incluso dentro de una misma industria. En una exclusiva encuesta online realizada por eWEEK a un total de 337 profesionales de Tecnologías de la Información, solamente un 34 por ciento afirma tener una iniciativa real de migración hacia las ‘tecnologías verdes’.

Los ‘picos’ repentinos en el consumo de energía dentro del CPD resulta un tema preocupante para los departamentos de TI y una de las razones que impulsa la implantación de tecnologías verdes. Sin embargo, una encuesta realizada entre los lectores de eWEEK indica que el concepto de la TI verde se encuentra en su fase inicial y además está teñido de ambivalencia, incluso entre sus más fuertes defensores.

En una exclusiva encuesta online realizada por eWEEK a un total de 337 profesionales de Tecnologías de la Información, solamente un 34 por ciento afirma tener una iniciativa real de migración hacia las ‘tecnologías verdes’. De esta cifra, sólo un siete por ciento ha hecho ya realidad este proyecto, el 63 por ciento se encuentra aún inmerso en el proceso de migración y un 30 por ciento sigue en la fase de planificación. Conclusión: La TI verde sigue siendo verde y poco madura.

Escalas de verde

Aunque la nomenclatura ‘TI verde’ sugiere prácticas conscientes del medio ambiente motivadas por el deseo de conservar y preservar los recursos naturales, esta etiqueta se suele usar para describir cualquier esfuerzo de racionalizar la economía de tecnología. La consciencia medioambiental y el dinero están relacionados por el color verde y no debe sorprender que, con frecuencia, ambos entren en conflicto.

“Muchas organizaciones presumen de ser ‘verdes’, pero en realidad lo que intentan es ahorrar energía y, por lo tanto, dinero. Y el interés que demuestran acerca de la reducción de emisiones CO2 se limita a lo que pueden ahorrar en energía”, explica el analista de Gartner, Simon Mingay.

La empresa que realmente invierte fondos en la implementación de una iniciativa respetuosa con el medio ambiente es la excepción y no la norma, especialmente si la inversión significa un gasto irrecuperable.

Las compañías que sí invierten en ‘tecnologías verdes’ como Google, que acaba de lanzar una iniciativa de energía solar para alimentar sus diversos servidores, aceptan los retornos de inversión a largo plazo. En el caso de Google, este plazo se extiende a siete años y medio y, en el mejor de los casos, la iniciativa solar sólo proporcionará un 30 por ciento de la necesidad eléctrica de la compañía.

Aún así, los mensajes medioambientales están empezando a calar en la conciencia de los responsables de TI, incluso si esto sólo significa la actualización de nuevos equipos más ‘amigables’ con el medio ambiente.

“Los fabricantes son conscientes del problema. El ciclo de actualización aborda mayores niveles de eficiencia con la introducción de nuevos equipos”, afirma Laxmi Rao, coordinador de energía TI del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

En la encuesta mencionada, el 70 por ciento de los entrevistados señaló encontrarse inmerso en el proceso de renovar sus viejos equipos por unos nuevos más eficientes.

La encuesta también desvela que compañías que han puesto en marcha iniciativas ecológicas implementan tecnologías diversas y revolucionarias frente a aquellas empresas sin iniciativas concretas. Sin embargo, las compañías sin iniciativas acaban implementando las mismas medidas de ahorro de energía que las compañías con iniciativas formales. Entre las tecnologías más implementadas se encuentran la consolidación de servidores y la virtualización del CPD.

Según la investigación de eWEEK, el 74 por ciento de las compañías ha iniciado la consolidación de servidores. La virtualización de servidores también muestra un alto nivel de implementación con el 70 por ciento de las empresas desplegando esta tecnología.

Los temas medioambientales no fueron decisivos a la hora de optar por la consolidación y virtualización. El 35 por ciento de los respondientes señala que ni siquiera consideraron el medio ambiente cuando tomaron la decisión de consolidar servidores. Los resultados de la virtualización siguen las mismas pautas con un 36 por ciento que indica que el medio ambiente no fue la razón principal cuando se decidió implementar esta tecnología.

Un nuevo comienzo verde

Aunque muchos profesionales de TI consiguen incrementar los ahorros de energía mediante distintas estrategias, la gran oportunidad surge cuando una organización decide construir un nuevo centro de datos. El diseño del nuevo CPD es un área crítica que involucra a todo el departamento de TI: el 87 por ciento de los encuestados indica que los expertos de TI en sus respectivas compañías se involucran en la creación y aprobación del diseño del CPD.

Bob Moore, gerente de Marketing y Estrategia de Organización de HP, aconseja a sus clientes sobre estrategias verdes y dice que son muchas las piezas del puzle en las que hay que fijarse al mismo tiempo. El dinero invertido en un nuevo servidor con un chip de bajo consumo energético no será últil si el sistema de refrigeración es anticuado o poco eficiente. Del mismo modo, no tiene mucho sentido refrigerar subsistemas que no contienen datos.

Almacenamiento verde

Moore dice que la práctica de la deduplicación de datos es importante porque reduce la necesidad de almacenamiento. La deduplicación consiste en eliminar los datos redundantes o duplicados.

En esta encuesta, la deduplicación de datos es uno de los objetivos del 46 por ciento de los entrevistados que asegura estar planificando ya esta iniciativa. Entre los CIOs que han desplegado una iniciativa corporativa verde, la práctica de deduplicación aumenta hasta el 79 por ciento.

Otras medidas de almacenamiento con beneficios verdes incluyen el aprovisionamiento ligero y la gestión dinámica de capacidad. Estas técnicas permiten la adquisición de racks de almacenamiento con previsiones de crecimiento de datos, pero en los que sólo se paga por lo actualmente se utiliza. Según Moore, es posible ahorrar un 45 por ciento de costes si la deduplicación, el aprovisionamiento ligero y gestión dinámica se implementan conjuntamente.

La ambivalencia persiste

El estudio también revela que, entre los encuestados con una iniciativa verde puesta en marcha, menos de la mitad, el 41 por ciento, tiene realmente una motivación medioambiental. El 30 por ciento señala que los beneficios económicos son la principal razón de una iniciativa ecológica, todo lo contrario a lo señalado por Mingay, de Gartner.

No obstante, la ambivalencia persiste. Tan sólo un 26 por ciento de los entrevistados dispone de un presupuesto específicamente destinado a la adquisición de tecnologías ecológicas. El resto implementa su iniciativa a través de los presupuestos normales.

Asimismo, la encuesta concluye que existe una divergencia de opiniones en cuanto al impacto medioambiental del consumo energético de TI y la influencia que la contaminación de TI tiene sobre la decisión de invertir en tecnologías verdes.

Por ejemplo, a la pregunta sobre la importancia que el consumo de energía de los equipos informáticos suponía para la empresa, el 61 por ciento responde que sí es relevante. Sin embargo, el 74 por ciento indica que el impacto medioambiental tiene poco peso en la preparación de un FPP (Formulario de Planificación de Propuestas), una clara contradicción.

Estas respuestas indican que los profesionales de TI reconocen la importancia de las tecnologías verdes en la infraestructura corporativa pero, por ahora, las iniciativas siguen siendo más una cuestión de reducción de costes que de concienciación medioambiental. Las compañías no están dispuestas a invertir más dinero en tecnologías verdes si éstas no se traducen en beneficios económicos.

La energía solar y el retorno verde

Mucho se ha escrito sobre cómo reducir el consumo energético en los centros de proceso de datos o CPDs. La mayoría de las informaciones que se producen en torno a los CPDs ecológicos se centran en los nuevos procesadores eficientes de bajo consumo, la consolidación de servidores, sistemas de refrigeración más eficaces y mejoras en las aplicaciones de gestión de sistemas. De otras fuentes de energía como generadores de gas natural, energía eólica y energía solar poco se sabe o se habla.

Sin embargo, existe un CPD que hace realidad el uso de la energía solar. Se encuentra en California, no muy lejos de la comunidad de Palm Springs. Pertenece a la compañía Greenest Host, especializada en los servicios de alojamiento Web, desarrollo y diseño de páginas Web e Internet, de forma externalizada o medio outsourcing.

Actualmente, la compañía planifica la próxima apertura de un nuevo CPD más grande en Carlsbad, California. Pero ¿qué es lo que hace diferente a Greenest Host? Según Mike Corrales, presidente y cofundador de Greenest Host, los otros centros de datos utilizan energía tradicional para, más tarde, contrarrestar su utilización ineficiente con la adquisición de ‘tax credits’, una especie de subvención fiscal otorgada por el Estado americano para aquellas empresas que invierten en tecnologías verdes y que con los que se puede comercializar.

Frente a esta realidad, Greenest Host es cien por cien renovable, afirma Corrales. “Con solamente 120 paneles solares, generamos 50 megavatio-horas de electricidad, anualmente”. Esto se traduce en unos 144 kilovatio-horas al día. Corrales asegura que ve un crecimiento imparable de su negocio. “La dirección que estamos tomando nos permitirá escalar nuestra capacidad de procesos, generación de electricidad y redundancia en función de las necesidades de los clientes”.

Fuente: techWEEK

Consumo energético, disponibilidad de espacio, contaminación medioambiental… las TI no son ajenas a las necesidades de nuestros días y deben responder al reto del desarrollo sostenible de nuestra sociedad.

green IT es un nuevo eslogan que engloba las iniciativas orientadas a reducir el impacto medioambiental derivado del uso de la tecnología. Según un reciente estudio de Forrester Research, un 25% de los CIO ya considera aspectos medioambientales entre los factores a valorar en sus procesos de decisión, aunque, como bien señala el estudio, en la mayor parte de los casos obedece fundamentalmente a razones económicas.

Actualmente, el coste energético de un data center supone un 13% del total de los gastos. Combinando el progresivo crecimiento del precio por kilovatio que casi nadie discute, con la proliferación de las TI que tampoco nadie discute, es fácil prever que en los próximos años el coste de la factura eléctrica llegue a suponer la mitad del coste total de explotación. Además, hoy en día existen áreas (la City de Londres, por ejemplo) donde no es posible ubicar determinados data centers porque las compañías eléctricas no pueden garantizar el caudal requerido.

Al mismo tiempo que suceden estos acontecimientos, la miniaturización de las infraestructuras para data centers se ha convertido en otro factor a tener en cuenta. Gracias a la tecnología blade, hoy podemos ubicar 10 veces más servidores en un rack que hace 10 años. Este enorme avance en la densidad de capacidad de proceso tiene como contrapartida la necesidad de incrementar el suministro eléctrico en dos vertientes, para las propias infraestructuras y para los nuevos sistemas de refrigeración que permitan a la tecnología un funcionamiento óptimo dentro de los umbrales de temperatura necesarios.

Ante estas tendencias, es evidente que las tecnologías que ahorran energía o green IT, son la clave de las futuras consolidaciones. Por un lado reducen el consumo y los costes y, por otro, usan de forma más eficiente las infraestructuras del data center. Otro entorno claro de aplicación de green IT es en los servidores de correo electrónico: el flujo de correos (extremadamente alto al principio de cada jornada y prácticamente nulo por la noche) hace que en la mayor parte de las organizaciones los servidores estén sobredimensionados e infrautilizados una parte muy importante del tiempo. La utilización de infraestructuras flexibles en el data center resuelve esta problemática y optimiza el aprovechamiento de los recursos disponibles.

Ante estos escenarios, los CIO que consideren modernizar su data center deben hacerlo hacia un centro de datos green, en el que el conjunto de las aplicaciones y procesos de backup estén virtualizados, la administración del centro mayormente automatizada y todo ello alojado en infraestructuras energéticamente eficientes.

Fuente: Computerworld

Las grandes empresas se visten de verde, ahorran energía, reciclan, virtualizan y se sienten orgullosas.

Un problema que necesita soluciones

green IT es la respuesta de las compañías tecnológicas a la evidente necesidad de adoptar acciones urgentes ante la precaria situación que atraviesa el planeta Tierra.

Tres vertientes configuran la llamada green IT: el reciclado de materiales, el ahorro de energía y la virtualización, que no es más que convertir un servidor físico en uno virtual, para poder hacer grandes agrupaciones en una sola máquina física. Estos son los planteamientos, las medidas, las grandes soluciones, pero, ¿hay que estarles agradecidos?

La contaminación atmosférica, el cambio climático y el agujero en la capa de ozono son hoy problemas realmente serios, tanto es así que se ha llegado a considerar un crimen no hacer todo lo posible por atajarlos. La temperatura del planeta se ha elevado de manera desorbitada y sin precedentes desde mediados del siglo XIX, pero sobretodo a lo largo de los siglos XX y XXI, cuando el mundo de la indrustria alcanza su apogeo. No es casualidad que en España, los lugares donde más contaminación se concentra sean precisamente los más indrustrializados: País Vasco, Cataluña y Andalucía.

Para que se llegue a entender mejor, he aquí algunos datos que asustan: la polución medioambiental es la decimotercera causa de muerte mundial, más de 800.000 personas al año, aumentando por diez el riesgo de trombosis venosa, cáncer y, por lo tanto, de muerte prematura; solo el 30% de las industrias españolas cumple los requisitos de las directrices europeas; el 80% de la población española respira aire contaminado y se expone a los residuos químicos que las empresas vierten en los ríos.

El agujero en la capa de ozono, por otro lado, es cada vez más grande y preocupante ya que provoca el aumento de los casos de melanomas (cáncer) de piel, de cataratas oculares, y supresión del sistema inmunitario en humanos y en otras especies. Para preservar la atmósfera es de vital importancia disminuir a cero el uso de compuestos químicos como los clorofluorocarbonos (refrigerantes industriales), y sobre esto, la industria tecnológica tiene mucho que decir.

¿Qué proponen las empresas TIC?

Según la información facilitada a este medio por las propias compañías, Dell ha desarrollado los programas “Plant a Tree for Me” y “Plant a Forest for Me”, consistentes en pagar una pequeña suma extra de dinero por cada producto para que se plante un árbol en nombre del cliente. Ya se han plantado aproximadamente 100.000 árboles lo que supone una compensación de 225 millones de libras de CO2.

El Director General de Hitachi Data Systems para España y Portugal, ha revelado a Vnunet.es cómo ”el cambio climático se está convirtiendo en una preocupación significativa para los gobiernos y empresas en todo el mundo, como es el caso de Hitachi Data Systems”. Esta empresa ha realizado una serie de mejoras en la producción de sus sistemas de almacenamiento para medianas empresas diseñados con el fin de solucionar los problemas de energía y espacio entre otras cosas.

Toshiba comparte el primer puesto con Samsung en la lista de Greenpeace, con un 7,7 sobre 10 por su política medioambiental. Esta clasificación ordena a las 18 empresas tecnológicas más importantes del mundo basándose en el uso de sustancias químicas en la elaboración de los productos y el reciclado de los residuos electrónicos cuando se quedan obsoletos.

Nokia se propone lanzar móviles con una esperanza de vida superior a los cinco años, cargadores inteligentes capaces de desconectarse cuando el teléfono se haya cargado por completo o un terminal fabricado enteramente con materiales reciclados.

Es para destacar, también, que el avance tecnológico a veces sí que ayuda, por sí mismo y sin necesidad de tomar medidas, a cuidar el medio ambiente. Es el caso de las tecnologías de la información, que conllevan la reducción del consumo de papel y la disminución de los desplazamientos de personas y mercancías. Un ejemplo es la conferencia web, una propuesta de Digital Samba, que hemos visto en cientos de peliculas ”futuristas”, reuniones donde no hay personas sino ordenadores con las caras de los interesados asomados a su propia web cam.

Estos son solo algunos ejemplos del estado de “conciencia verde” por el que atraviesan las grandes compañías tecnológicas, a las que se les puede criticar la excesiva publicidad que dan a cada una de estas acciones, convirtiendo lo que es un deber en una proeza y omitiendo otras realidades como que la llamada green IT va mucho más allá de ser un simple buen propósito o una forma de tranquilizar a los accionistas: se trata de optimización de los aprovechamientos energéticos, ganancias de eficiencia y, en resumen, de reducir gastos de la cuenta de resultados. El ahorro energético da un respiro al planeta, pero, sobretodo, implica menos gastos y aumenta los beneficios de las empresas.

Habría que estudiar detenidamente si las medidas tomadas por estos gigantes son equiparables al daño que causan al planeta. Sólo a partir de ahí podríamos estar agradecidos de poder hablar de una verdadera tecnología verde.

Fuente: vnunet.es

 

Página siguiente »