julio 2008


Telefónica presentó el primero de sus productos ecológicos, un terminal móvil de Nokia, que se enmarca dentro de la estrategia de la compañía para promover que el sector tecnológico sea un centro de solución del problema de cambio climático.

A finales de junio Telefónica anunció la creación de la Oficina de Cambio Climático para coordinar las acciones de todo el grupo y conseguir que se cumpla el compromiso de que antes de 2015 el consumo de su red sea un 30 por ciento más eficiente, lo que supondrá una importante reducción de emisiones indirectas de CO2.

Dentro de este proyecto, Telefónica tiene en fase piloto el programa i-motica que se presentó hace un mes en el congreso de Londres de TIC y Cambio Climático, por el que ayuda a las empresas a controlar todo el consumo energético desde un edificio a una tienda de unos 100 metros cuadrados.

El primer móvil ecológico, que Telefónica comercializa en exclusiva, es el 3110 Evovle, que esta realizado con materiales reciclados y reciclables en un 50 por ciento y cuenta con un embalaje muy pequeño que permite reducir considerablemente los medios de transporte necesarios, dicen que hasta 5.000 camiones menos, lo que se traduce en menor consumo de combustible y menos residuos.

Además cuenta con un cargador que ahorra energía tanto en el momento de la carga como cuando esta ya está terminada y además hace que el móvil avise cuando la pila está totalmente cargada. De esta forma se puede ahorrar hasta un 94 por ciento del consumo de energía.

Fuentes del departamento de selección de terminales de la operadora señalaron, en un encuentro informativo, que han comenzado una política de exigencia a los fabricantes de móviles que minimicen su efecto en el medio ambiente.

Por su parte, representantes de Nokia señalaron que una parte importante del 10 por ciento de la facturación que destinan todos los años a I+D la dedican a investigar para reducir el impacto ambiental y que este móvil es el primero de la serie ecológica denominada Evolve. Anunció que muy pronto lo sacarán al mercado hecho únicamente con materiales reciclados.

Fuentes de Telefónica señalaron que los operadores de telefonía móvil están trabajando para conseguir que los fabricantes estandaricen los cargadores de los móviles y reducir así los residuos. Añadió que posiblemente se adopte el microconector USB.

Fuente: La Vanguardia

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La compañía ha multiplicado por más de tres la reducción de emisiones relacionada con sus productos. Para ello, elevará los niveles de eficiencia energética de sus productos, reducirá su consumo y aumentará su ciclo de vida, reduciendo el volumen de desechos eléctricos que genera.

Toshiba Corporation ha anunciado una revisión al alza de sus objetivos medioambientales de reducción de emisiones de CO2 para 2025 en comparación con el año 2000. Ahora, la compañía se compromete a reducir estas emisiones de gases de efecto invernadero en 117 millones de toneladas, lo que supone duplicar la cifra anunciada a finales de 2007 (57,6). La nueva cifra, es equivalente a dos veces las emisiones de la ciudad de Tokio en la actualidad.

Una reducción de 82 millones de toneladas provendrá de la mejora de sus procesos industriales y de su actividad como productor de energía. Para ello, Toshiba se ha fijado un ambicioso plan para la mejora de la eficiencia de sus plantas de energía térmica y nuclear, así como inversiones estratégicas para aumentar su capacidad de transmisión de energía y buscar nuevas fuentes energéticas más ecológicas.

El resto de la reducción de emisiones de CO2, otros 35,7 millones de toneladas, provendrá del desarrollo y fabricación de productos menos contaminantes, con una mayor eficiencia energética, más robustos y duraderos, lo que redundará en una reducción de los deshechos electrónicos y eléctricos. En este campo de actuación, Toshiba ha multiplicado por más de tres, los objetivos que se marcó a finales de año en este campo (10,6 millones de toneladas de C02).

Fuente: Diario TI

Un teléfono móvil que ya no se utiliza puede ser desde un desecho tecnológico, una inesperada fuente para extraer minerales o un objeto abandonado en un cajón. Generalmente, esto último es lo que sucede con más frecuencia con los aparatos fuera de servicio.

Esa es la principal conclusión de un estudio global encargado por Nokia, que ha entrevistado a 6.500 personas de 13 países (Finlandia, Alemania, Italia, Rusia, Suecia, Reino Unido, Emiratos Árabes, EEUU, Nigeria, India, China, Indonesia y Brasil) con el objetivo de averiguar su actitud y comportamiento ante el reciclaje.

Según el estudio, apenas 3 de cada 100 usuarios recicla los móviles en desuso. Además, parece claro que la conciencia ecológica no está demasiado extendida: el 74% de los encuestados afirma que no considera la opción de reciclar los teléfonos, a pesar de que el 72% cree que el reciclaje es importante para el medioambiente.

La mayoría de la gente no recicla porque no sabe cómo hacerlo, e incluso la mitad de los encuestados desconoce que exista esa posibilidad. Cuando la vida de su móvil acaba, un 3% lo recicla, un 4% lo tira a la basura, un 16% intenta revenderlo, un 25% lo regala a un amigo o familiar y un 44% simplemente lo guarda en un cajón.

Nokia destaca que entre el 65% y el 80% de los componentes incluidos en sus móviles son reciclables. Las partes plásticas no recuperables se utilizan como combustible en el proceso, y otros materiales se destinan a usos tan diversos como la fabricación de chips, carreteras, menaje de cocina, ortodoncias e instrumentos musicales.

Según Markus Terho, director de la división medioambiental de Nokia, si cada uno de los 3.000 millones de personas que posee un móvil reciclara un aparato, podrían ahorrarse 240.000 millones de toneladas de materias primas, y reducir la emisión de gases equivalente a 4 millones de coches.

Fuente: Baquia

Las empresas ven positivamente las green IT, pero siempre que no exijan sacrificar el rendimiento de los entornos corporativos, según un reciente sondeo realizado por el proveedor de hosting Rackspace.

Las conclusiones de Rackspace se basan en la comparación de dos series de entrevistas realizadas por la compañía a 3.000 clientes en 2007 y 2008, y revelan un debilitamiento del interés de las empresas por las “tecnologías verdes”.

En concreto, el 63% de las organizaciones sondeadas este año reconocieron no estar dispuestas a sacrificar ningún rendimiento servidor para reducir sus emisiones de carbono, aunque ello ayudara a mantener el medioambiente. El año pasado, sólo el 41% de los clientes de Rackpace manifestaron no estar dispuestos a sacrificar rendimiento para disminuir las emisiones a nivel mundial.

Además, en la encuesta del año pasado, el 8% de las compañías declaró que no pagaría coste adicional por conseguir productos y servicios verdes, como sistemas de energías renovables, reciclado y conservación. Este año, tal porcentaje ha aumentado a nada menos que un 30%.

Por otra parte, mientras que en 2007 más de la mitad de los entrevistados aseguró que estaría dispuesto a pagar entre un 5% y un 10% más por los servicios de un suministrador “verde”, esta proporción ha bajado en 2008 a un 41%.

Un 11% de las empresas tomadas como muestra por Rackspace manifiesta incluso no sentirse preocupadas por su impacto sobre el medio ambiente y duda que llegue a estarlo en algún momento.

Fuente: CIO España