octubre 2008


En un intento identificar los suministradores realmente más comprometidos con las Green IT, Simon Mingay, analista de Gartner, ha enviado en colaboración con World Wildlife Fund, una entrevista de 82 preguntas a 24 fabricantes de todo el mundo.

El objetivo de Mingay era determinar cuáles de ellos estaban enfocando el cambio climático con mayor seriedad y responsabilidad dentro de su propia compañía, así como cuáles estaban desarrollado realmente productos y servicios “verdes” para sus clientes.

Varios fabricantes importantes han declinado la invitación de participar en este sondeo, incluidos AT&T, Microsoft, Oracle y Sun. De los que respondieron a la encuesta, entre los suministradores estadounidenses, IBM destacó en el primer puesto en la práctica totalidad de categorías, y muy especialmente en el ámbito de las iniciativas verdes a nivel interno. HP ocupó también un alto puesto en la lista, con puntuaciones globales bastante buenas dentro de esta encuesta.

A nivel mundial, British Telecom consiguió situarse en primera posición, adelantando incluso a IBM. Ericsson y Fujitsu también demostraron elevados niveles de conciencia y compromiso ecológico.

Según Mingay, Cisco podría mejorar su posicionamiento, dado que en este aspecto “dice más de lo que hace”. Otras empresas que quedaron en posiciones más o menos mediocres fueron Nortel, Dell y Lenovo.

Sorprendentemente, dada la apuesta por los nuevos valores que caracteriza su discurso, Google no salió demasiado bien parada en este sondeo. La compañía cuenta con más de un millón de servidores y, por tanto, es un gran consumidor de energía, pero, pese a ello, no ha desarrollado planes para convertirse en una organización verde, y no es muy transparente sobre su estrategia al respecto. Tampoco destaca por su uso de energías renovables, de acuerdo con Mingay. “Sinceramente, esperábamos que consiguiera una mejor puntuación en el ranking”, explica el analista.

Fuente: CIO España

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por Angel Nieva López, Director Técnico Ejecutivo de Digital Parks

Todos hemos oído hablar del Protocolo de Kyoto y de los gases que provocan el efecto invernadero. Y nos parece que todo queda muy lejano y que son simples argumentos políticos, ¿verdad?

No debería ser así y la industria tecnológica tiene que implicarse a fondo. Desde hace un tiempo, el consumo energético en los Centros de Datos, externos o bien en las propias empresas, se ha convertido en una gran preocupación debido al impacto que tienen directamente sobre el medio ambiente y sobre los crecientes costes de la factura energética. Hasta hace poco tiempo, los costes de espacio y alimentación eléctrica de los equipos tecnológicos no han parado de incrementarse, hecho que ha motivado que las políticas medioambientales figuren en las agendas de los responsables tecnológicos, cosa impensable hace solamente unos años.

Como ejemplo a pequeña escala, podemos ver como un servidor de tamaño medio produce igual emisión de carbono (15 mpg) que un vehículo de tamaño medio. Este es un dato que nos puede ayudar a comprender la magnitud del impacto de las tecnologías sobre el medio ambiente. Otro ejemplo claro lo vemos en el informe “Jugando Sucio” que Greenpeace ha hecho público hace poco y donde se revela que incluso las videoconsolas Wii, PS3 Elite y Xbox360 contienen materiales peligrosos. Por otro lado, la asociación de consumidores australianos Choice ha medido el consumo eléctrico de estas 3 videoconsolas y ha demostrado que tanto como PS3 y Xbox disparan el coste, a gran distancia de Wii.

La virtualización y la consolidación de servidores son las tendencias actuales para mitigar este impacto sobre el medio ambiente, al mismo tiempo que los nuevos diseños de servidores y resto de hardware consumen cada vez menos electricidad. La tendencia actual de los Centros de Datos es evolucionar hacia Green Datacenters (Centros de Datos verdes o ecológicos y sostenibles). La tendencia de la tecnología en general, evolucionar hacia un hardware con menos consumo energético.

Para que sean una ventaja competitiva, las nuevas tecnologías han de estar alineadas con la demanda de la sociedad. Y la sociedad cada vez pedirá más esfuerzos en el desarrollo y aplicación de tecnologías verdes (green Technologies), por lo que la industria tecnológica ha de responder rápido y asumir un compromiso serio con el medio ambiente. La industria tendrá pues que adaptarse a los valores cada día más imperantes en nuestra exigente y aparentemente verde sociedad para no perder imagen y cuota de mercado. Sino lo hacen, se verá como el valor social que representan las tecnologías ecológicas y sostenibles caerá en saco roto y serán vistas solamente como puro marketing de las empresas para poder sobrevivir en un determinado nicho de mercado.

Fuente: Tecnonews

El compromiso creciente de las empresas con el movimiento green IT está haciendo crecer la necesidad de contar con métodos para medir de una forma objetiva el consumo de potencia en los centros de datos, pues sólo de esta forma se conseguirá una máxima eficacia contrastable. Y este es el objetivo de dos nuevos estándares que cuentan con el apoyo del consorcio industrial The Green Grid, creado en 2007 precisamente con la misión de desarrollar métricas de la productividad y eficiencia energética de los data centers. Se trata de Power Usage Effectiveness (PUE) y Data Center Infrastructure Efficiency (DDCiE), que, según The Green Grid, “además de permitir estimar el nivel de eficiencia energética de los data centers, permitirán comparar los resultados con los de otros centros de datos y determinar si resulta conveniente realizar alguna mejora”.

Estas métricas se basan esencialmente en la correlación entre la cantidad de electricidad que consume el centro de datos, tanto con fines de alimentación como de refrigeración, y la cantidad de potencia utilizada por el equipamiento TI propiamente dicho en él instalado. PUE marca el resultado de dividir la potencia total que consumen las instalaciones por la potencia que consume el equipamiento TI. Dicho resultado debe ser menor que 2, pero cuanto más se aproxime a 1, mejor, dado que tal valor sería equivalente a una eficiencia del 100%.

Por ejemplo, un PUE de 2 significaría que la mitad del consumo energético del centro de datos corresponde con el equipamiento TI y el otro 50% está destinado a la alimentación de los recursos a nivel de instalaciones e infraestructura de refrigeración.

DDciE es el resultado de dividir el producto de la multiplicación potencia de equipamiento TI x 100 por el total de potencia de las instalaciones. El resultado de esta fórmula es un porcentaje; cuanto mayor sea el número obtenido, mejor. También conocido como DCE para Data Center Efficiency, muestra la potencia utilizada por el equipamiento TI como porcentaje del total de potencia por él consumida. Un DCiE del 50% significaría que la mitad de la potencia total se destina a alimentar tal equipamiento. El otro 50% correspondería a gastos generales de alimentación y refrigeración de las instalaciones del data center, no directamente al funcionamiento de los recursos TI.

Algunos estudios preliminares indican, según The Green Grid, que muchos centros de datos podrían tener un PUE de 3.0 o superior, mientras que con un diseño apropiado sería perfectamente alcanzable en ellos un valor de 1,6. Esta idea está apoyada por diversas medias realizadas por Lawrence Berkley National Labs. Los 22 centros analizados por este laboratorio arrojaron valores PUE de entre 1,3 y 3,0.

Fuente: IDG