Los aspectos medioambientales están aumentando su presencia en las agendas de los principales gestores de las empresas. No en vano, el 48% de las 124 compañías europeas encuestadas en el informe de Forrester, “Tapping buyers growing interest in green IT”, destaca la importancia de estos temas a la hora de planificar las operaciones de TI de sus organizaciones. Sin embargo, los analistas están admitiendo que actualmente hay más palabras que hechos en torno al llamado “Green Computing”, quedando las estrategias de negocio orientadas a aspectos medioambientales ahogadas por la inercia. Pero también avisan que cada vez será un tema más importante a tener en cuenta en la estrategia de una compañía.

Y así debe ser teniendo en cuenta que para 2020, España, por ejemplo, tendrá que duplicar el nivel de energía renovable, esto es, producir el 20% de su energía con el sol, el viento, el agua o la materia orgánica, y recortar sus emisiones de dióxido de carbono un 10 por ciento respecto a 2005, según el Plan Energético presentado por la Comisión Europea. Actualmente, España produce el 8% de energía renovable y ha incrementado su producción de dióxido de carbono hasta un 45%.

Sin embargo, un estudio del Economist Intelligence Unit (EIU), patrocinado por IBM, denuncia que son pocas las empresas que tienen en mente implementar una política de Green Computing. Un 42% de los 213 ejecutivos encuestados por el EIU no monitorizan el impacto energético de sus inversiones tecnológicas, y más de la mitad no mide el impacto medioambiental del uso que hace de sus TI.

Además, en aquellas compañías que tienen un responsable de reducir las emisiones de carbono, sólo el 45% posee un programa para disminuir dichos niveles, aunque no incluyen objetivos específicos a cumplir. Y con respecto a los criterios establecidos para comprar equipamiento informático predomina la fiabilidad, precio y soporte post-venta, aunque el 13% de los encuestados ha afirmado que la eficiencia energética comienza a ser una prioridad.

Así lo constata también, Mark Bregman, vicepresidente ejecutivo y director de tecnología de Symantec, que al hilo del reciente estudio que Symantec ha realizado sobre Centros de Datos Ecológicos, señala que “las conclusiones del informe indican que los ahorros de costes y las presiones empresariales constantes para mantener los resultados y para cumplir con los cada vez mayores acuerdos para niveles de servicio son las principales razones para implementar unas estrategias diseñadas para cuidar el medio ambiente.”

Y es que según Symantec cerca de tres cuartos de los entrevistados – gestores de centros de datos de grandes instituciones del sector público y de empresas pertenecientes al listado Global 2000-, afirman su interés para adoptar una iniciativa medioambientalmente aceptable en sus centros de datos. Sin embargo, tan sólo uno de cada siete ha logrado éxito en este campo, lo que muestra un gran contraste entre el interés suscitado y la ejecución de los planes.

Fuente: Computing 

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