El gigante de internet solicitó una licencia para vender y comprar energía renovable, en un intento por convertirse en una empresa libre de emisiones de CO2.

Primero dominó el internet. Luego incursionó en el rubro de los libros electrónicos y los teléfonos inteligentes. Ahora el gigante Google Inc. expande sus horizontes y le apuesta a la producción de energía.

La empresa de Mountain View, California, parece no tener límites en sus estrategias de mercado. Apenas hace un mes creó una subsidiaria de nombre Google Energy, mediante la cual solicitó a la Comisión Federal Reguladora de Energía de Estados Unidos permisos para vender y comprar energía como cualquier otra empresa de servicio público.

¿Las intenciones? Google ha dicho que no tiene intenciones específicas de convertirse en comercializador de energía y que su objetivo principal es contar con la flexibilidad de comprar más energía renovable para el funcionamiento de sus gigantescos centros de datos.

“Queremos tener la posibilidad de contar con energía renovable para compensar el uso de energía que se requiere para nuestras operaciones”, dijo Niki Fenwick, vocero de la compañía al The New York Times, y aseguró que tener acceso a más energías renovables los ayudará a alcanzar su meta de convertirse en una empresa libre de emisiones de carbono.

Desde 2007 Google Inc. ha invertido más de 45 millones de dólares en sus intentos de producir energía renovable que sea más barata que el mismo carbón. También se ha embarcado en un sinnúmero de proyectos relacionados con el tema energético, como su famoso Power Meter, un sistema gratuito que permite monitorear la cantidad de energía que consumes en tu hogar o negocio.

Pero las especulaciones sobre los nuevos planes del gigante de internet no se hacen esperar: ¿Qué es lo que Google quiere con el rubro de la energía?, pregunta un artículo de la prestigiosa revisa estadounidense The Atlantic.

Pese a las benéficas implicaciones ambientales que esto podría traer para el planta, existen ligeras dudas sobre si la compañía en realidad poderosas razones económicas en su nueva aventura.

La pregunta está sobre la mesa. Tal vez un día las naciones reciban su energía a través de Google, así como sus teléfonos, sus libros, sus videos, sus correo electrónicos, sus mapas, sus búsquedas, etc.

Fuente: El Universal

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