Según Juergen Amold, presidente de SNIA (Storage Networking Industry Association) Europa, con algunas sencillas modificaciones, las empresas pueden reducir el coste energético de sus centros de datos. Por ejemplo, si un datacenter tiene una temperatura demasiado elevada, deberían comprobarse las especificaciones hardware para ver si es posible evitar parte de su calentamiento.

Se habla mucho sobre los centros de datos verdes, pero cuando se analizan los proyectos e inversiones de ahorro energéticos que realmente se están llevando a cabo, se llega pronto a la conclusión de que aún queda mucho por hacer, en opinión de Amold. Este experto atribuye el desequilibrio entre los discursos teóricos y la acción a la recesión económica, que desvía el gasto hacia áreas de mayor urgencia que la transformación de los centros de datos según los principios de las Green IT. Sin embargo, según Amold, resulta esencial que el ahorro energético no quede relegado al olvido.

Incluso si la presión presupuestaria aprieta, hay mucho que puede hacerse para aumentar el nivel ecológico y la eficiencia de los centros de datos sin necesidad de gastar mucho dinero para conseguirlo. Un buen comienzo sería la refrigeración, porque representa entre el 0% y el 70% del gasto en potencia de los data centers, según Amold.

En éste ámbito existe un amplio espacio para la realización de mejoras, en su opinión. “Muchos centros de datos están excesivamente calientes y ello se debe con frecuencia a que sus gestores prefieren seguir seguros, como están, y no indagar qué tipo de equipamiento están utilizando”. Pero las empresas deberían comprobar las especificaciones hardware con que cuentan y valorar cuál debería ser realmente la temperatura del centro de datos, según Amold.

Por ejemplo, el nuevo equipamiento puede soportar más carga sin elevar su temperatura que el hardware heredado, y, si, por ejemplo, una valoración muestra que existe un antiguo array de almacenamiento que eleva la temperatura del centro de datos de18 a 25 grados, tendría mucho sentido desde el punto de vista financiero invertir en sus sustitución.

Otros consejos de Amold al respecto incluyen la organización de cableado y la instalación de paneles en racks para mejorar el flujo de aire dentro de las salas, o, sencillamente, mantener las luces de las salas de data center apagadas siempre que sea posible.

Fuente: CIO

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